Discurso pronunciado por el Dr. Abraham Gómez,
presidente del Observatorio Regional de Educación Universitaria (OBREU), en el
acto de firma del Convenio Marco con la
Universidad Tecnológica del Centro (UNITEC).-
Hemos estado haciendo
alardes, en bastantes ocasiones, de que tenemos la mejor educación del mundo, y
tales ostentaciones presuntuosas llegan hasta el momento en que nos toca
compararnos, hasta que nos corresponde contrastar frente a otros países
nuestros resultados cuantitativos y cualitativos.
A partir de allí,
entonces, estamos obligados a evaluarnos objetivamente.
Seguimos admitiendo que
en un mundo cada vez más competitivo, la educación constituye el factor
esencial que traduce calidad de vida para el ciudadano y la sociedad.
Pero, debemos, estar
claros que no basta tener los conocimientos, por cuento estamos inmerso en este
tramo epocal, en la sociedad de los conocimientos, sino sabemos cómo, dónde y
cuándo aplicarlos para resolver problemas.
Porque al fin de
cuentas la educación, que requerimos siempre, es la que nos provee de valores,
socialización y conocimientos, y es una decisión nuestra darle la efectiva
aplicabilidad con suficiente inteligencia.
Porque de eso se trata:
aprehender conocimientos para resolver problemas con inteligencia.
No se es exclusivamente
inteligente, porque dedique muchos años de su vida en un laboratorio de
investigación científica; o porque escriba muchos libros de literatura, o
porque hable a la perfección varios idiomas, o participe en vuelos interplanetarios.
La persona inteligente
es aquella, que con sus conocimientos resuelve problemas.
No bastan los deseos
para resolverlos, sino se tiene la voluntad para acometerlos.
Nosotros, que llevamos
la Deltanidad acendrada, hemos venido estudiando, integralmente, la situación
de la educación universitaria en la región; y así como hace ya casi treinta
años, nos percatamos el problema con los bachilleres que egresaban de los
liceos y quedaban represados y nos tenían posibilidades de continuar sus estudios,
creamos el Instituto Universitario de Tecnología, hoy convertido en Universidad
Territorial.
Tal instituto
universitario de tecnología nació y se consolidó por el esfuerzo, absolutamente
creador, sin diferenciaciones, de todos los sectores de nuestro Delta del
Orinoco.
Hoy, hemos analizado e
investigado, que quienes egresan de las (7) universidades en Tucupita,
Barrancas, Temblador y Uracoa requieren seguir estudiando. Porque los seres
humanos debemos ser permanentemente estudiosos.
Quienes egresan, hoy de
las universidades, deben estar conscientes que hay que actualizar y darle perfeccionamiento
a los conocimientos.
Por eso nos propusimos,
la creación de una fundación, denominada: Observatorio Regional de Educación
Universitaria (OBREU), con directivos y asesores que aspiran el
engrandecimiento académico de nuestros ciudadanos, e inmediatamente contactamos
a la autoridades de la Universidad Tecnológica del Centro (UNITEC) universidad
ampliamente reconocida, con credibilidad, con nexos internacionales.
Al rector y al consejo
superior de la UNITEC le planteamos nuestro objetivo fundamental: cooperar con
nosotros, por su dilata experiencia, mediante un convenio académico, para
resolver con inteligencia el problema de postgrados en Tucupita.
Las autoridades de
UNITEC, con el mayor desprendimiento accedieron a tejer vínculos; hoy se hacen
presentes para imbricarse al desarrollo educativo de nuestro Delta; porque
admiten, como principio y filosofía, que la función esencial de las
universidades es impulsar el éxito de los estudiantes de pre y postgrado para
alcanzar la movilidad social, es decir acceder a una vida más satisfactoria,
saludable y próspera, en comparación con la situación en la que nació y creció.
Las ofertas académicas
específicas dentro del presente convenio responderán a las exigencias de la
productividad regional. Allí, estriba la inteligencia que hemos aludido:
conocimientos que tengan aplicabilidad para resolver problemas en nuestro
espacio societal.
El talento profesoral
será, en su mayoría, de nuestro Delta. Nos sentimos orgullosos de la alta
calificación de los docentes con los que contamos en Tucupita; con algunos
profesionales ya hemos conversado para ir estructurando las mallas curriculares
de los diplomados, en un ambiente académico interdisciplinario.
Antes los conocimientos
eran instrumentos para un fin posterior; hoy los conocimientos son el fin en sí
mismo, porque estamos inmersos en la sociedad que valora y pondera los
conocimientos actualizados, tecnificados y perfeccionados.
El convenio académico
UNITEC-OBREU insurge, oportuna y voluntariamente, para proporcionar
conocimientos actualizados que coadyuven al desarrollado educativo
universitario en nuestro Delta.-
Comments
Post a Comment